Volvemos con nueva aventura del investigador Benoit Blanc, esta vez no vamos ni a una mansión en la costa este ni en una isla paradisiaca, sino a una extraña catedral en un pequeño pueblo de Nueva York. Esta tercera parte busca cambiar algo de aires, dotando de mayor seriedad y de un giro en la trama respecto de las anteriores; pero lamentablemente no termina de funcionar de la mejor manera y se convierte en la peor de las tres.
---- SINOPSIS ----
Benoit Blanc se traslada a una pequeña comunidad conservadora del interior del estado de Nueva York, esta vez tendrá que ayudar a un joven sacerdote a demostrar su inocencia e investigar un oscuro asesinato producido en una lúgubre iglesia, donde los feligreses esconden mucho más de lo que parece a simple vista.
---- LA CRÍTICA ----
Rian Johnson y Netflix han visto una gallina de huevos de oro con esta franquicia. Hoy hablamos de la tercera, pero ya hay en marcha una cuarta aventura para el detective sureño. La gran N roja necesita rellenar siempre su catálogo y que mejor que contar con cintas detectivescas que gustan a jóvenes, familias e incluso a gente mayor... Ciertamente esta serie de películas de Puñales por la Espalda no deja de ser una renovación de los clásicos whodunit de Agatha Christie que hemos visto en miles de series y películas; es por ello que es un género querido por los que ya peinan canas y gracias a la frescura que le proporciona este director puede atraer también a otro público muy diferente.
Este regreso decide cambiar ligeramente el estilo visto de la primera y sobre todo respecto Glass Onion (analizado aquí). La que hoy nos ocupa busca reducir la comedia y dar más peso a la crítica social, al drama y sobre todo a la intriga. Evidentemente no busquemos aquí cine negro ni un thriller psicológico al uso, Puñales por la Espalda sigue siendo un producto de entretenimiento atrapalotodo (termino que le va que ni pintado) que no busca para nada innovar ni cambiar el cine.
Personalmente he de decir que me gustaron bastante estas dos primeras películas, eran entretenidas, fáciles de ver siendo perfectas para ver de noche tras un día ajetreado. Tenían sus fallos y cosas a pulir pero era un producto más que correcto. Lamentablemente esta tercera pienso que baja el listón, quedándose en un quiero y no puedo que pretende ser más seria y "culta", y acaba siendo más aburrida y menos efectiva.
---- LO BUENO Y LO MALO ----
Pasamos de esos tonos veraniegos, claros y luminosos de Glass Onion a las sombras y a tonos mucho más comedidos. En esta De Dntre Los Muertos cambia radicalmente la fotografía como así lo hace la trama. Entraremos en una oscura catedral donde destacarán los cambios de luz y una oscuridad prácticamente permanente en el interior de ésta, Rian Johnson buscará crear una cinta mucho más neo-noir y gótica alejándose de las dos primeras cintas donde todo era más trivial.
Respecto a la paleta de colores, aparte del negro, destacan los colores rojos de las vidrieras y de los trajes, también vemos tonos verdosos y azulados en el bosque. Y es que la ubicación y ambientación del lugar estará muy bien conseguida, entraremos a la perfección en esa pequeña localidad de interior donde evidentemente la mayoría de miradas se irán a la gran iglesia que preside el filme con un notable gusto para los detalles.
Al igual que pudimos ver en las anteriores películas de la trilogía, está también dispone de un reparto coral con gran variedad de nombres, algunos de ellos muy potentes. Tenemos pues de vuelta a Daniel Craig que sigue interpretando como siempre a este carismático y bizarro detective sureño, y pese al gran talento del actor de Skyfall, cabe indicar que empieza a volverse ya algo pesado y sobreactuada su personalidad. En algunos momentos vemos ya una especie de "flanderización" del personaje.
Aunque de todos modos esta vez contamos con un increíble Josh O'Connor como joven sacerdote exboxeador que verá como un cura oscuro y populista busca convertir su religión en un mensaje de odio y de ataque en vez de paz. Su trabajo será muy sólido dando voz a un religioso noble de buen corazón que busca cambiar su pasado intentando mejorar la vida del resto. Evidentemente conocía al actor de pero hasta ahora no lo había visto mucho y he de decir que me ha sorprendido gratamente.
Por otro lado la contraparte del joven será el padre Wicks, interpretado de forma sublime por la leyenda Josh Brolin. El actor de Los Goonies conseguirá ser tremendamente odioso gracias a su gran trabajo. A su vera como la fiel creyente que la ayuda estará la también leyenda Glenn Cloose que como no podría ser de otra forma estará también sensacional.
Luego encontramos a otros actores conocidos como el exhéroe de Marvel Jeremy Renner (afortunadamente ya recuperado del duro accidente que sufrió) como un médico divorciado, alcohólico y deprimido, Cailee Spaeny como una violinista con una enfermedad grave que la impide caminar, Andrew Scott como un escritor venido a menos y una policía deseosa de coger al asesino. La verdad es que estos personajes serán demasiado cliché y quedarán como simples peleles forzados por el guion. Quitando al actor de Sherlock no veremos tampoco grandes actuaciones, destacando para mal el trabajo de Mila Kunis como policía. Parece que vaya disfrazada, se ve totalmente fuera de lugar.
Esta tercera parte cuenta con un inicio bastante inusual, hasta más o menos los primeros tres cuartos de hora no presenciamos al detective Blanc, antes de esto nos centramos plenamente en la llegada del joven sacerdote a la turbia congregación del señor Wicks. Esta primera parte se vuelve algo pesada y aburrida dejando de lado la investigación y centrándose en la crítica social y el drama manteniendo un guion más dramático. La muerte comienza ya muy entrada la película, lo cual podría no ser un problema, pero en este caso el ritmo no mejora desde ese momento precisamente...
En el resto de la cinta la trama sigue avanzando demasiado lento haciendo bastante tediosas esas 2 horas y media. La verdad que no se porqué se intenta alargar tanto las películas hoy en día, sinceramente la que hoy nos ocupa podría perder prácticamente media hora y no se vería para nada afectada. Rian Johnson decide sobrexplicar los detalles y volver a enredarse sobre si mismo convirtiendo lo que venían siendo filmes entretenidos en un producto demasiado denso. Si queremos ver una trama más compleja contamos con diversas películas mejor desarrollas. Puñales por la espalda: De entre los muertos quiere seguir siendo fresca y divertida pero introduciendo un toque mucho más serio y oscuro que no termina de funcionar correctamente.
Muy buen trabajo de fotografía, destacando sobre todo los clores oscuros y las sombras.
POSIBLES SPOILERS EN EL SIGUIENTE PUNTO!
Es cierto que ya en las anteriores tampoco se buscaba un gran rigor ni realismo, pero al menos podríamos ver situaciones más habituales si salvábamos las distancias, sobre todo en aquella primera cinta. Esta vez la trama decide ubicarse en una época presente en el estado de Nueva York algo que descuadra bastante con lo que vemos en la trama.
En primer lugar es verdad que vemos el uso de la tecnología pero los asuntos tratados casarían más con situaciones producidas en décadas pasadas e incluso en una localidad mucho más rural que la presentada. Luego tampoco termina de cuadrar el hecho de que varias personas -que aunque estén en un mal momento- provienen de familias acomodadas o que disponen de vidas más o menos solventes caigan en una especie de secta religiosa. Todavía más extraño es que al contrario de lo que suelen ser las sectas religiosas donde se busca captar más y más miembros, esta iglesia hecha a los nuevos y prefiere quedarse con la camarilla de siempre, donde es cierto que vemos a personajes hundidos como el médico alcohólico y fracasado o la violista lisiada. Parece ser que se ha querido forzar más la crítica social, de la cual hablaré en el próximo punto porque tampoco consigue funcionar.
En las dos películas anteriores ya se introducía un mensaje claro. En la primera cinta se criticaba a la hipocresía de las familias ricas, por otro lado en la segunda veíamos esa crítica a los nuevos millonarios de las redes sociales, parodiando de forma muy clara a Elon Musk y compañía. Es cierto que tampoco es que fueran películas con una crítica social muy interesante o sorprende, pero más o menos funcionaba bien. Lamentable esta tercera parte decide redoblar este mensaje e incluirlo de forma poco definida y sin hilarlo correctamente al guion.
Rian Johnson decide realizar una crítica social al movimiento MAGA estadounidense. Esta vez se atiza directamente al actual presidente de los EEUU, Donald Trump, y a esta forma tan radical y polémica de hacer política. Mira que es sencillo parodiar a esta parte de la población tan tóxica, pero el director de Looper lo hará de forma demasiado simple y caricaturesca teniendo en cuenta que estamos principalmente ante una película de intriga. Su crítica social será demasiado burda y creando unos personajes muy caricaturescos, como por ejemplo el interpretado por Daryl McCormack.
A su vez el padre Wicks actuará como una especie de político ultra populista y radical que fomenta el odio en vez de la paz y la calma que debería propagar la religión. Es por ello que vemos a la imagen del joven religioso que enfrenta estos ideales.
¡SPOILERS A CONTINUACIÓN!
Si hubiese que buscar un adjetivo que definiera los minutos finales de la película sería claramente lioso. Rian Johnson decide que porqué decidir un desarrollo con una trama digna y habitual si puede ejecutar un triple tirabuzón para en los últimos minutos depararnos con un final más típico de lo que cabría esperar. Aparecerán activadores con radiofrecuencia, un falso renacer, un boxeador K.O gracias al puñetazo de un sexagenario, un médico muerto en una bañera de ácido y una dramática confesión de asesinato con suicidio posterior. Vamos que se dan mil vueltas a la trama introduciendo variantes extrañas y hechos poco realistas para finalmente terminar con la confesión de su (hasta entonces) fiel escudera en la iglesia, algo que entraba más o menos en los planes iniciales si hemos visto bastantes whodunits similares.
Bueno también cabe indicar ese hijo secreto mulato, una sorpresa de última hora que parece más propia de una telenovela latina que de una cinta que pretende ser seria e intrigante. De este modo vemos como a veces ir a lo seguro no es necesariamente malo, sobre todo si estamos ante un filme que pretende distraer y entretener, y no busca renovar el género ni estamos ante un director habituado a sorprender al espectador. Ciertamente la última media hora se me ha vuelto muy densa y pesada, con tanto giro en la trama que buscaba remover el guion. A veces menos es más, esta frase más repetida que el ajo parece resumir a la perfección a los últimos minutos de la cinta que hoy nos ocupa...
Final demasiado enrevesado y poco convincente, a veces menos es más...
---- VALORACIÓN FINAL ----
Rian Johnson en esta tercer parte de la saga decide dotar de mayor seriedad y oscuridad la trama y la imagen de esta secuela de Puñales Por La Espalda, lamentablemente no termina de salir demasiado bien este cambio. El ritmo será demasiado lento y pesado para un filme de este estilo y el final decidirá enrevesarse demasiado, las cerca de dos horas y media se hacen excesivas. Por otro lado si logran destacar un sólido reparto -sobre todo Josh Brolin, Gleen Cloose y el joven Josh O'Connor- y una factura técnica mucho más elaborada y sombría. Sin duda me parece la peor de las tres, De Entre Los Muertos quiere ser más de lo que termina siendo, quedando un producto algo presuntuoso y que no llega a entretener como las dos primeras partes.
VALORACIÓN FINAL:







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