SINNERS (LOS PECADORES): PECADORES EN MISSISSIPPI

        Primera crítica del año, y lo hacemos con una de las sensaciones del año pasado, decidí darle una oportunidad en la plataforma de HBO Max. La verdad es que en su momento la tuve presente para verla en cines, pero pasó el tiempo y decidí esperar a que las plataformas hicieran su magia. La crítica ha amado el filme y lo ha considerado una joya, por otro lado el público ha sido más moderado en su opinión. Como siempre mi opinión a continuación, aunque ya adelanto que me ha decepcionado en gran medida...



                                                                                    ---- SINOPSIS ----


        Dos hermanos gemelos (Michael B. Jordan) vuelven a su pueblo natal, en el aún muy racista estado de Mississippi, abandonando Chicago donde han conseguido dinero infiltrándose entre las mafias del lugar. Con el dinero conseguido abrirán un pub con actuaciones de blues en directo donde ocurrirán hechos terribles y terroríficos ya en su día de apertura que afectarán al conjunto del pequeño pueblo sureño.  

                                                                                 ---- LA CRÍTICA ----

         Ryan Coogler decidió abandonar -al menos temporalmente- los blockbusters palomiteros y adentrarse más en el cine más personal y con crítica social. Deja atrás a la saga de Marvel de Black Panther, donde el joven realizador ya había querido introducir una pequeña dosis controlada de crítica al racismo y a la identidad de la cultura negra -lo que permitía claro está una película superventas- y al otro blockbuster que marcó su inicio de carrera Creed. Ambas películas si bien han funcionado muy bien en taquilla y las críticas fueron favorables en general, no consiguieron resaltar la carrera del californiano detrás de las cámaras. De este modo decide volver a sus raíces (Fruitvale Stationcon) un cine protesta y más arriesgado -aunque esta vez contará con un presupuesto abultado de 90 millones- donde se pretende crear una cinta apta para las masas pero que tenga un poderoso mensaje atrás. 

        Lamentablemente Sinners no conseguirá ni emocionar con un drama interesante, que relata con crudeza la vida en aquellos años 30 en el Sur de EEUU, ni impactar con un terror demasiado descafeinado. En contraposición con la crítica profesional pienso que el director se pasa de frenada y quiere jugar a ser Jordan Peele o Spike Lee con una cinta que recuerda a la blaxploitation setentera con un presupuesto mayor y sin duda mejores medios. Al final cada vez me estoy dado cuenta que mi opinión dista de la crítica profesional, no se si es algo extraño que me pasa solo a mi la verdad...



                                                                       ---- LO BUENO Y LO MALO ----
LA FACTURA TÉCNICA:

        No cabe duda que la fotografía y ambientación es lo mejor que tiene la cinta. Nos teletransportamos a una deprimente (aunque con cierto encanto) localidad del Mississippi más rural, donde el racismo seguia con mucha fuerza y donde el KKK estaba en las sombras atacando a la gente negra. Los paisajes serán muy bellos, destacando esas escenas cuando los protagonistas van subidos a los coches y se observan con nitidez esos paisajes entre los campos de algodón. La verdad es que es de las mejores calidades de imagen que he podido ver en mi televisión. Luego también la ambientación del pueblo, de las tiendas y de los caminos rurales encaja muy bien con aquellos años y no se ve para nada escatimado ni cutre, vamos que si se notan los millones en este apartado.
        Por otro lado la fotografía entremezcla a la perfección los tonos soleados y claros diurnos con la oscuridad y el tono mucho más serio y duro cuando ya cae la noche. Tenemos dos cintas según el momento del día en el que estamos.

        La música será el eje conductor de la trama, gracias al poder que se le da en la cinta al blues y el simbolismo que tenía en los años treinta. Escucharemos canciones muy bien cantadas con un peso narrativo muy importante, el personaje principal así lo ejemplifica con una guitarra que será clave en el desarollo de la cinta. Ludwig Göransson -con presencia en películas importantes del mismo director y de Nolan- será en encargado de la BSO donde aparte del blues aparecerán temas clásicos irlandeses y jazz.


Magnífica fotografía y ambientación, sin duda lo mejor del filme



EL REPARTO:

        Si bien es cierto que el peso de la película recae en los hombros de dos o tres actores, se puede considerar una cinta bastante coral donde aparecen muchos personajes con relativo peso en la trama. Lamentablemente la calidad de las actuaciones es demasiado irregular destacando más en ciertos momentos los actores secundarios que los principales.

        Michael B. Jordan vuelve a colaborar con el realizador por enésima vez, aquí tendrá un papel muy interesante y bastante complejo interpretando a los gemelos mafiosos. No voy a decir que estemos ante un mal trabajo, pero sigo pensando que el actor de Creed está demasiado sobrevalorado y que le faltan tablas para llevar el peso de una película de nivel. Cree que tiene más carisma y empaque de lo que realmente es, actúa como si con su belleza y ese carisma fuese suficiente y la verdad es que apenas se logra diferenciar ambos gemelos, teniendo que guiarnos por el color del sombrero y la corbata.
        De igual modo el joven hijo del predicador carecerá de carácter y peso quedando bastante opacado, si bien es su primer trabajo como actor, destacará más como cantante que por sus dotes actorales...

        Entre los secundarios destacarán el veterano Delroy Lindo como músico alcohólico con un gran carisma, la nigeriana Wunmi Mosaku siendo una especie de hechicera con mala ostia (que pudimos ver en la analizada aquí Casa Ajena hace unos años) y el inglés Jack O'Connell que podría decirse que será el malo de la película. 


EL INICIO:

        Normalmente las películas suelen mantener una introducción de los hechos de aproximadamente una media hora o como mucho unos 45 minutos, pero en Sinners nos vamos ya hasta aproximadamente la hora, lo que viene siendo prácticamente la mitad del filme. Esto no sería un problema si estos minutos iniciales fueran muy interesantes y absorbentes, pero si bien es cierto que el drama propuesto está bien ejecutado, al final no se llega a avanzar con la trama principal que cuenta la película. Coogler decide retrasar el terror lo máximo posible y lo introduce de forma poco delicada.

        Esta hora relatará la dura vida de los negros en un pueblo centrado en los campos de algodón, y no cabe duda de que está bien ejecutado, pero el ritmo es demasiado lento y no nos está proporcionando lo que se podía ver en el tráiler o lo que cabría ver en una cinta de este estilo. 

                                                                                                No termina de funcionar la mezcla entre terror y drama propuesta


MEZCLA DE DRAMA Y TERROR:

        Como he comentado en el punto anterior Sinners es una película que decide entremezclar dos géneros de forma clara como son el drama y el terror. Es cierto que ambos suelen estar mucho más relacionados de lo que cabría esperar, por ejemplo el propio Stephen King en sus relatos suele trabajar muy bien con esta mezcla, incluso en ocasiones destacando más por el drama que por el terror. El verdadero problema que encontramos aquí es que no se ha ejecutado correctamente este mix, el director decide introducir el terror a mitad película de forma demasiado directa.
        
        Hasta el momento el joven realizador ha trabajado mucho más el drama y la acción y esto se ve reflejado en la cinta que hoy nos ocupa, no termina de interpretar bien la tensión, el terror y la inquietud. El drama será el eje principal (esto está claro) pero el terror se ve relegado a unos minutos finales creando un final demasiado explosivo y pomposo. De igual modo tampoco llega a funcionar demasiado bien los momentos de acción, que se ven forzados como si estuviésemos ante una película de acción de Van Damme de los 90's, o bien cintas de estas que hacen para Jason Statham y compañía elaboradas como horno que hace bollos.
     

 EL MENSAJE:

        No hay que rebuscar demasiado ni darles muchas vueltas para conocer cuales son los mensajes que busca trasmitir la película. Claramente el director californiano nos vuelve a traer un mensaje que viene estando en parte presente en el resto de su filmografía, aunque en esta que hoy no ocupa de forma más intensa. Ryan Coogler busca reforzar la identidad negra de Estados Unidos y realizar una fuerte crítica al alto nivel de racismo en los años 30.  A veces esto no logra a salir bien, porque más que una crítica al racismo parece verse como una actitud racista de los protagonistas negros a toda persona blanca, siendo esto bastante contraproducente. No todos los hombres blancos son monstruos racistas del KKK, ni siquiera en aquellos años...

        El verdadero problema es que la cinta es vendida como una especie de cinta de terror con toques dramáticos que termina siendo prácticamente lo contrario, un drama con ligeros puntos de terror. Podríamos decir que es como ver Arde Mississippi entremezclado con la película de Robert Rodríguez Abierto Hasta El Amanecer. Una mezcla muy extraña que no llega a buen puerto.

        Es cierto que Jordan Peele ya había sabido entremezclar la crítica social con géneros como el terror o thriller psicológico. Pero el neoyorkino sabía perfectamente, al menos en Nosotros (analizado aquí) y Déjame Salir, repartir este peso de forma equilibrada e interesante. El director de Creed acaba muy perdido y no sabe llegar a este nivel.

        De igual modo también se pretende realizar una crítica a la religión, representada por el predicador del pueblo, padre del joven que quiere ser cantante. Vemos como los mensajes del cura distan mucho de la forma de vida propuesta por los gemelos y de esta liberación o libertad. Se muestra a la religión como un freno que busca de alguna manera seguir anclado a esas plantaciones de algodón y ese estilo anticuado y denigrante. Lamentablemente esto no se plasmará demasiado bien y quedará demasiado en el aire, no se busca darle mayor interés y se ve tan solo como una pincelada. 

        También cabe destacar que no se llega a profundizar demasiado en el caso del KKK mostrado en la película dejándolo demasiado en el aire. Pienso que hubiera sido interesante haber abierto el melón y haber hablado más de ello. Pésima esa escena final de la que hablaré en el próximo punto donde abriré el cajón de los spoilers... 

                                                                             Sinners tendrá muchas similitudes con el cine de Jordan Peele, aunque peor ejecutado...


ERRORES DEL DESARROLLO:

        ¡SPOILERS A CONTINUACIÓN!

        Más o menos a mitad película como ya se ha comentado se decide realizar un giro drástico de la trama, lo que venía siendo un drama sobre el racismo se convierte en una cinta de terror con vampiros. A partir de este punto, si bien la cinta se vuelve más divertida y fresca, va cometiendo errores de guion y fallos a la hora de narrar los hechos que la dejan muy tocada.

        En primer lugar vemos como los vampiros siguen las tradiciones dictadas por la literatura, solo pueden entrar si el dueño de la casa les da permiso, pero posteriormente en la zona del trastero deciden entrar como si nada echando prácticamente la puerta abajo. Luego de esto veremos escenas que quedan totalmente ridículas, con unas peleas más propias del cine cutre de Van Damme que de una película de terror de alto presupuesto como es esta. Es imposible tomárselo en serio y sentir miedo o intriga...

        Posteriormente contamos ya con el final donde vemos la escena más "tarantinesca" de la película. Esa batalla entre los miembros del KKK contra el único hermano que queda en pie. Patética escena totalmente forzada que parece sacada de una de esas comedias de acción (por así decirlo) de Tarantino. Que ojo no es una crítica al director de Kill Bill, el sí sabe como realizar estas escenas. En vez de darle peso a la trama del KKK se acaban convirtiendo en una especie de malos de opereta que no generan nada de empaque o terror, algo que debería de dar sobre todo viendo el mensaje que busca trasmitir el filme. 

        Ya en los últimos minutos se nos muestra un final unas décadas más tarde donde vemos al hijo del predicador convertido en un músico de gran carrera ya bastante anciano -interpretado por el músico Buddy Guy- recentrándose con su primo convertido en vampiro, el cual fue perdonado a cambio de que se alejará de la gente a la que quería. Esto nos deja un mensaje extraño, ya que se nos venden a los vampiros como auténticos monstruos sin corazón en una parte de la película, pero de repente son seres racionables y que hasta sienten cierto cariño por los demás. Una situación muy irónica que no funciona y que deja tocada a Sinners. Una cinta que podría haber dado mucho más pero que falla de la mano del director y guionista Ryan Coogler, ya que en otras manos más curtidas o más interesantes podría haber sido un producto más que decente.  


                                                                                               Un final sobrepasado terminará de hundir la propuesta de Ryan Coogler


                                                                       ---- VALORACIÓN FINAL ----

         Sinners es una propuesta que busca ser rompedora y diferencial entremezclando el drama racial de los años treinta con el terror sobrenatural, pero que lamentablemente no logra funcionar. Ryan Coogler cuenta con un presupuesto abultado con el que logra una ambientación y fotografía muy interesantes, pero no triunfa con un guion flojo que no sabe armar correctamente, el inicio, el nudo y el desenlace queda muy descompensados. Tampoco funciona Michael B. Jordan como protagonista interpretando a dos gemelos, tampoco destaca un final muy artificioso y demasiado inspirado en el cine de Tarantino. Así pues en contra de la opinión de la crítica profesional que ha alabado a la película, he de dedir que el resultado final ha sido más que decepcionante. 



                                                                                   VALORACIÓN FINAL:


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