Profondo rosso (1975): Rosso relativo
Esta vez nos toca viajar muy atrás en el tiempo, ni más ni menos que 51 años para disfrutar de un clásico italiano que cambio la forma de hacer cine. Hoy disfrutamos del maestro Dario Argento con un giallo, género que fue el causante de la aparición de los slashers y que situó al país vecino como un referente del cine de terror en los ya lejanos años setenta...
---- SINOPSIS ----
Mark (David Hemmings) es un pianista de jazz inglés que se encuentra trabajando en Turín. Un día por la noche volviendo a su apartamento se encuentra con el asesinato de su vecina, una medium extranjera que venía de una conferencia de parapsicología. A partir de este momento el músico empezará a investigar este asesinato de la mano de una joven periodista experta en crímenes, entrando de este modo en un mundo muy pantanoso y terrorífico donde el culpable es un asesino sádico.
---- LA CRÍTICA----
No voy a mentir tenía cierta inquietud al darle una oportunidad a una película de los años setenta, sobre todo al no hablar de una producción de Hollywood de primer nivel. Pero he de reconocer que me ha sorprendido gratamente y entiendo el aprecio que existe en el país vecino a este clásico.
Darío Argento es el gran referente del giallo, cierto es que directores como Mario Bava fueron los creadores, pero el director de Suspiria supo poner su sello y expandir este cine por todo el mundo, incluido en los Estados Unidos. Hoy veremos al romano en el punto fuerte de su carrera, Profondo Rosso y Suspiria, posteriormente todo fue para abajo más si cabe si contamos los años 90's y 00's donde toco fondo con obras abominables como Giallo con Adrien Brody en horas bajísimas y la horrenda Drácula 3D (con una mantis religiosa enorme y con el presidente del Atlético Cerezo produciendo tal obra de destrucción masiva). Cuesta creer que el hombre que dirigió esta obra de arte bajará tanto el nivel, casi tanto como los directores de origen italiano Francis Ford Coppola y Brian De Palma...
Profondo Rosso más que una película habitual, es una obra de arte. Argento busca la iluminación, la ambientación y sobre todo la paleta de colores para pintar lo que parece un cuadro en movimiento. No estamos tanto en una plelícula al uso, sino en una ópera donde importa más el diseño y el estilo que el guion o la trama. El diseño italiano que tanto vemos en la ropa o en los coches aquí se refleja en el mundo del cine. Es claramente una de las mejores películas en el apartado estético, ya que convierte en una pesadilla (en el buen sentido de una cinta del género) lo que en otras manos podría ser un neo-noir o cinta de intriga mediocre.
Sensacional uso del color rojo en toda la cinta
He encontrado varias críticas respecto al guion escrito por el propio Argento; principalmente acerca de la la forma de hilar los hechos y de como avanza la investigación. Es cierto que si analizamos la trama tiene grandes agujeros narrativos y situaciones muy poco realistas, pero creo que se hace mal si se intenta mirar el filme buscando realismo y sentido común. Profondo Rosso representa una pesadilla surrealista, más cerca del cine de Lynch -aunque no lo parezca a simple vista- que el que podemos ver de otros thrillers o películas de terror. La cinta que hoy nos ocupa no se siente como una historia, se siente más como un sueño bizarro y extraño que va avanzando de forma poco orgánica; ya lo vemos en las ambientaciones y en la forma de rodar, no se busca narrar una historia, se busca liar y marear al espectador haciéndolo entrar en un sueño denso y profundo.
Las localizaciones están medidas con lupa. Comenzamos atravesando el telón -simbolizando el estilo operístico de la cinta- en el imponente teatro de Turín donde está muy presente ese color rojo y donde vemos una iluminación perfectamente escogida. De igual modo en las diferentes viviendas vemos un diseño muy diferente y arriesgado, todas ellas con una distribución poco clara que intenta descolocar al espectador con pasillos alargados y recovecos.
En la casa de la vidente destacan esos cuadros -que tanto juego dan en la película- tan bizarros y terroríficos y esos tonos de azules eléctricos, púrpuras y las luces de neón filtradas desde el exterior de la plaza. En contraparte el piso de David es muy frío y aséptico con una decoración muy setentera, nos sentiremos incomodos y poco relajados, dando una imagen bastante irreal. Finalmente la joya de la corona es la Villa Scott, una vivienda muy antigua y majestuosa. El protagonista empezará a recorrerla de arriba a abajo intentando descubrir el pastel y conocer quién es el asesino. Aquí observamos el terror más gótico y clásico, con sombras, nubes de polvo y telarañas dando una aspecto totalmente decrepito. Conviene destacar las numerosas escenas repetitivas de David destripando las habitaciones y rincones de esta villa simbolizando pues esta especie de ambiente de pesadilla que vemos presente en el clásico italiano.
Por otro lado los exteriores todavía son más protagonistas, siendo sin duda la Piazza CLN de Turín el plato principal. Destacarán los tonos oscuros y azulados en la noche turinense, observando al fondo el Blue Bar -donde toca Carlo el "amigo" del prota- siendo realmente un homenaje al cuadro de Edward Hopper Nighthawks (Noctámbulos), capturando esa misma atmósfera de melancolía y soledad nocturna. El bueno de Argento capturará estas sensacionales a la perfección, aislando a los personajes principales situándolos en un mundo aparte.
El reparto con David Hemmings a la cabeza realizará un trabajo muy operístico
En cuanto a los personajes no encontramos cierto es un desarrollo muy marcado, pero no veo que sea necesario darle más profundidad de la que podemos ver. La trama es directa y clara como podíamos ver en por ejemplo La Mosca del maestro Cronenberg.
El protagonista es un joven músico inglés bastante seductor y de fuerte carácter que será el encargado de dirigir esta investigación. Prácticamente David Hemmings es el único actor que no es italiano y esto se podrá marcar en una actuación más tranquila y pausada, alejándose de la teatralidad del resto del reparto. El actor de Gladiator era por entonces un actor en alza que destacaba por ser un dandy inglés pero lamentablemente, si bien es cierto que en los últimos años realizó grandes películas, el alcoholismo y una vida ajetreada no lo llevaron a ser una figura más representativa como compañeros de farras como Oliver Reed.
El contrapunto femenino será una bella Daria Nicolodi, muy típica en el cine del director que fue su marido y madre de Asia Argento, que sabrá dotar al film de un toque muy operístico y teatral. Es cierto que no estamos ante una actuación de Óscar ni mucho menos pero la actriz de Florencia dará justamente lo que se pide de ella, una periodista muy capaz y valiente con un mensaje feminista muy alejado del conservadurismo de aquellos años en el giallo y en el cine del país vecino.
Por otro lado cabe destacar a la veterana Clara Calamai, una actriz clásica de los años 40 en Italia que volvió al cine con este potente personaje. Aquí la veremos interpretar a la madre de Carlo, una exactriz de cine clásico que vive ya aparcada de ello y que nos dejará las mejores escenas del filme, con esa obsesión de llamar ingeniero a David y ese comportamiento tan original.
Finalmente podríamos considerar que el personaje más definido es Carlo, interpretado por un joven Gabriele Lavia que posteriormente trabajó más en la dirección y en el teatro. Lo veremos como un pianista alcohólico peor que dispone de un buen corazón que mantiene una curiosa relación con el protagonista y que nos deja un mensaje muy curioso que vemos presente en la película.
Situados en los lejanos años setenta y más en un país bastante conservador como en Italia en aquellos años es curioso ver ciertos mensajes acerca de la homosexualidad, libertad sexual y feminismo. El personaje de Carlo es homosexual (o bisexual) y se ve claramente en la historia de forma disimulada pero clara a tenor de ciertas escenas y frases poéticas pero muy bien hiladas. David en vez de atacarlo y juzgarlo por su orientación sexual, le apoya y lo considera un gran amigo del cual intenta cuidarlo.
A su vez vemos el personaje de Ginna como una mujer que viste vaqueros, conduce y es rebelde. Algo que hoy en día parece una estupidez pero entonces en Italia no era tan típico. Aquí es verdad que vemos al protagonista perdido y crítico con este comportamiento al inicio de la cinta, pero al final acaba aceptando y amando a la joven. A diferencia del giallo que siempre había recibido algunas críticas por su misoginia, Profondo Rosso realiza un giro muy interesante que se vería presente en otras películas futuras del género.
El color rojo de la sangre sobresaturado y artificial dará un toque bizarro a la cinta
Pero si cabe destacar algún punto por encima de los demás es el de banda sonora. El director de Ópera nos traía a Goblin, una banda de rock progresivo italiana que nos incluirá unos temas estridentes y surrealistas que ayudan a dar una imagen de pesadilla a la cinta que nos ocupa. En ocasiones la música se sentirá como si estuviéramos en un club de jazz bizarro con melodías inquietantes y ominosas. Una sinfonía de música arcaica y pasada de moda que puede en parte sacarte de la película, pero que pretende abstraer al espectador de la trama y colocarlo en la mente perdida y alocada del protagonista.
Hay una escena en la Villa Scott donde David casi consigue caerse por la fachada por el mal estado de ésta, en este caso escucharemos una bizarra música con sintetizadores que te dejará con la cara torcida. La BSO busca ser incómoda y siniestra, repitiendo sonidos estridentes entremezclado con una nana infantil que suena normalmente cuando el asesino actúa, esta canción será muy turbia y dotara al asesino sádico de un aura bizarra muy interesante. También escucharemos algunos gritos y sonidos guturales que Goblin realizó susurrando al revés y realizando gárgaras frente al micrófono. De este modo la banda sonora será perturbadora y extraña muy alejada del terror habitual y dando un aura esquizofrénica.
Entrando ya más a detalle la trama avanza de forma bastante rápida, por un lado observamos un estilo neo-noir moderado que intenta resolver el caso, pero a su vez disfrutamos con una parte más directa con diversos asesinatos. Esta vertiente sería claramente la inspiración para el género del slasher. Halloween tomaría bastante de esta película siendo la primera gran cinta de este género que triunfó a lo grande, sobre todo la primera película del maestro John Carpenter que tendría un tono diferencial a muchas de su misma franquicia. Por otro lado Viernes 13, en su primera película, también tendría ciertas similitudes con la que hoy nos ocupa; pero es que hasta Scream (con la típica referencia de las llamadas por teléfono pre-asesinato) toma ciertas referencias vistas en la cinta. También Saw (película muy diferente) tomó referencias para diseñar el muñeco Billy.
Es por ello que la cinta italiana tiene tanto peso en la industria, pese a que películas como Bahía de Sangre del maestro Mario Bava se pueda considerar el primer slasher, la cinta de Argento supo influir a muchos autores posteriores.
Las muertes representadas seguirán esta vía de la teatralización, la gran mayoría abandonarán el máximo realismo y tirará más por un estilo irreal donde se ejecuta la cámara lenta y los primeros planos. Para los estándares bajos de la época, el filme introdujo bastante violencia gráfica y directa, aunque visto a día de hoy pierde en este aspecto. Veremos víctimas hervidas, apuñaladas y torturadas en unos escenarios artísticos donde la sangre -con el tono tan característico- estará muy presente. Destacar la muerte en casa de la escritora y la muerte final, todo artesanado e irreal pero sin duda sensacional.
Evidentemente no todo será sensacional Profondo Rosso decidirá introducir algún momento cómico para aliviar la tensión que queda bastante extraño, por ejemplo la escena del pulso o cuando vemos a David salir del enano coche de la periodista. Estas escenas descolocan dentro de la trama, no tanto las tramas románticas que si salen para adelante, pese ese toque tan setentero que vemos en este aspecto.
Antes de destapar el tarro de los spoilers, conviene incidir en el desarrollo de la cinta sobre todo centrándose en como se avanza la trama para descubrir al asesinato. Y es que si tuviésemos que definirla de alguna forma sería con el término tramposo. Profondo Rosso se dedica a mentir y a jugar con el espectador utilizando la cuidada fotografía y la banda sonora bizarra para extraernos de la película. Argento no hace trampas pero si que hace un truco de magia sensacional. No es como esas películas que utilizan el guion a su favor, en su lugar el realizador te coge de la mano y te guía hacía donde le interesa e intenta que no puedas ver más allá. Es por ello que el filme es tan valorado y querido porque sabe trampear sin llegar a esconderte información como hacen algunas otras producciones.
¡SPOILERS A CONTINUACIÓN!
Entrando ya en el meollo, la búsqueda del asesino se dirige de forma bastante artificial podríamos decir. Desde una canción infantil, pasando por un libro y una planta de origen canario llegando a un dibujo en una pared que estaba presente en un colegio cercano. Aquí se nos desvela el supuesto asesino, Carlo el amigo de David, que había intentado apartarlo del caso pero tras un trágico accidente termina muriendo.
Posteriormente desabrimos que realmente es Martha la asesina, su madre, que resulta ser una psicópata que decide acabar con todos los testigos del asesinato inicial del padre de Carlo. Vemos pues como de bien esta ejecutado el personaje, de una madre cariñosa con su hijo bastante estridente pasamos a una sádica asesina que arruinó la vida de su hijo -ahora alcoholizado y teniendo que cubrir a la asesina de su madre- y que trataba de forma tan bizarra al protagonista. Y bueno todo ello lo vemos después en ese recuerdo de inicio de película, cuando vemos en ese cuadro tan surrealista el rostro de la asesina reflejado por los espejos. Demostrando que lo teníamos ahí desde el principio y que estaba pues en lo cierto recordando que la clave estaba en ese pasillo de la casa de la médium y que no era realmente que faltara un cuadro, sino que había un espejo que mostraba la verdad.
Cabe también reconocer lo bien que funciona realmente esa escena del asesinato del padre con el niño con el cuchillo ensangrentado, una escena que hiela la sangre aún hoy en día, que se encuentra perfectamente rodada y con una banda sonora y un uso del color sobresaliente.
Visto toda la trama final podemos pensar que todo esta hilado de forma chapucera y poco realista (he aquí donde vemos muchas críticas a la película) pero realmente creo sinceramente que este desarrollo está buscado. La película se muestra desde el inicio como una pesadilla irreal con espacios vacíos y sensaciones de soledad e incluso con una vibra onírica. De este modo los sucesos de la historia transcurren sin demasiada lógica como ocurre en los sueños, viajamos de un punto a otro sin la necesidad de un sentido. Por ello está película es más similar a Carretera Perdida de David Lynch que a Halloween o incluso algún giallo más tradicional.
Una pena que la magia de esta película no se transportará al resto de la carrera del director romano, como comentaba anteriormente tras los setenta y ochenta su carrera se fue yendo para abajo. Es cierto que posteriormente estrenó cintas como Suspiria, Ópera o El Síndrome de Stendhal . Pero resulta extraño y triste ver como bajó el nivel en los últimos años.
---- EL EXAMEN ----
---- LO QUE RECORDAREMOS ----
* La ambientación y fotografía sensacionalmente ejecutada por Darío Argento
* Una película que cambió el cine de terror de los setenta y ochenta
* La banda sonora de Goblin
* El toque tan operístico de la cinta
* Como todo parece una pesadilla muy bizarra
* Ver cine giallo de los setenta tocando temas como la homosexualidad y el feminismo en Italia...
* Recordar cuando Italia era una cuna del cine de terror
---- LO QUE OLVIDAREMOS----
* El uso del humor en algún momento destoca bastante hoy en día...
---- VALORACIÓN FINAL ----
Profondo Rosso es una de las películas que cambio profundamente el cine de terror ayudando a la creación del género slasher y que influyó a grandes directores de todo el mundo. Es una obra psicodélica y onírica que gracias a una ambientación y fotografía sensacionales transforman lo que sería un giallo al uso en una referencia cultural para el cine italiano. Dario Argento se coronó como uno de los grandes directores del género de terror con una obra que prefiere el arte por encima del guion, de este modo todo estará adrezado con una banda sonora única y bizarra que convertirán al filme en una pesadilla surrealista. También destacarán un sólido reparto muy operístico y un final muy sorprendente que convertirán a este clásico en uno de los pilares del género. Toca disfrutar del truco de ilusionismo que nos traerá el célebre director romano.
VALORACIÓN FINAL:











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